La única moto aceptada por la novia: una de agua, en pleno mar turquesa.
Todo muy romántico… hasta que partimos. Javier se aferró como si estuviera en una escena de acción, mientras Vanessa disfrutaba la velocidad. Claramente terminó en una gran caída, un recuerdo inolvidable, con sal en el pelo y el corazón acelerado.
Motoblovis
$180.000
La única moto aceptada por la novia: una de agua, en pleno mar turquesa.
Todo muy romántico… hasta que partimos. Javier se aferró como si estuviera en una escena de acción, mientras Vanessa disfrutaba la velocidad. Claramente terminó en una gran caída, un recuerdo inolvidable, con sal en el pelo y el corazón acelerado.




